
Proyecto GreenBird.
GreenBird es un proyecto patrocinado por la empresa de energía alternativa ECOTRICITY y cuyo “alma mater” es Richard Jenkins, ingeniero mecánico que desde 1999 tenía en mente la idea de que el viento podía ser un gran aliado a la hora de sacarle partido para propulsar un vehículo.
Como consecuencia de la unión de Ecotricity y Richard Jenkins surgió el vehículo propulsado por el viento denominado GREENBIRD (Pájaro Verde).
La tecnología aplicada para el desarrollo de este vehículo es de un alto nivel y el desarrollo en ingeniería también es elevado para poder llevar a cabo el objetivo por el cual fue concebido el GREENBIRD: batir el récord de velocidad en tierra mediante un vehículo cuya única propulsión es el viento.

Vista superior del GreenBird.
El GreenBird está fabricado con dos grandes alas las cuales cada una posee una función propia y totalmente independiente de la otra. Posee un ala horizontal y otra vertical. El ala vertical tiene la función de aprovechar al máximo toda la potencia que el viento pueda entregar al vehículo mediante un principio muy antiguo y muy utilizado tanto en la fabricación de aviones como en la fórmula uno: el principio de Venturi. El ala horizontal está diseñada para hacer que el vehículo no salga volando por el mismo efecto. En definitiva es como un ala de avión sólo que dada la vuelta, y en consecuencia en lugar de provocar un empuje hacia arriba lo que se consigue es intentar maximizar el contacto con el suelo.

GreenBird intentando batir el récord de velocidad de vehículos propulsados por aire sobre tierra.
Lo realmente fantástico de el diseño de este vehículo es que su creador ha maximizado la capacidad de propulsión del viento con una transferencia óptima de éste hacia el vehículo y una mínima resistencia al avance. A altas velocidades se producen unas fuerzas muy grandes sobre ciertas partes del GreenBird y es por ello que está fabrícado en carbono, un material que tolera cierta flexibilidad pero con una grandísima resistencia a la torsión. Este vehículo rebosa de ingeniería por todos sus costados.

Intento de récord de velocidad.
Finalmente el proyecto alcanzó su éxito consiguiendo el el “Pájaro Verde” volase sobre la superficie del lago seco Ivanpah situado en la frontera de California y Nevada en la costa oeste de los Estados Unidos.
El lago seco Ivanpah es una valiosa ubicación debido a la cantidad de espacio abierto que ofrece (casi 35 millas cuadradas en total) y la buena calidad de su superficie que es perfecto para la navegación de vehículos. Sobre esta superficie el 26 de marzo de este año (2009) se consiguió batir el récord de velocidad de este tipo de vehículos, alcanzando la nada desestimable velocidad de 126.1 mph (202.93 Kmh).
















































